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Educación Socio-Emocional

Gestión de Aula basada en la Educación Socio-emocional

Presenta Juan Vaello Orts

Lo que sigue es un resumen de unas jornadas del CEP Marbella-Coín de Enero del 2011

1. El aula se gestiona con inteligencia emocional.

2. Los profesores son transmisores de emociones, además de transmisores de conocimientos.

3. Los profesores con menos intuición emocional deben ser enriquecidos e inspirados por la experiencia de otros.

4. Los profesores más apreciados son los que tienen más competencias emocionales.

5. Para educar emocionalmente a los alumnos también deben educarse los profesores.

6. Los profesores no deben proponer lo imposible.

7. Hay que buscar soluciones, no quejarse ante las circunstancias: Acción y no reacción.

8. Hay que instalarse en la cultura de las soluciones. Hay que potenciar nuestra creatividad para la resolución de conflictos.

9. En un aula suele haber un 20% de alumnos que siempre, ante cualquier circunstancia, obtienen buenos resultados; otro 20% de alumnos que siempre, ante cualquier circunstancia, obtienen malos resultados. La gestión eficaz de un aula está orientada a la franja media que pueden o bien incorporarse al grupo de óptimos resultados o al de resultados muy pobres, según se aplique una gestión de aula apropiada.

10. El profesor debe analizar el nivel de atención de sus alumnos desde los primeros días y actuar en los casos de atención baja.

11. Se debe evaluar la relación consigo mismos de los alumnos con bajo rendimiento para detectar problemas que se manifiestan en falta de control, agresividad, autoestima baja, etc.

12. Solamente si hay una relación adecuada entre los alumnos, entre los alumnos y su profesor y entre los alumnos consigo mismos se pueden conseguir rendimientos académicos.

13. Hay que entrenar todos los días y en todas las clases las destrezas socioemocionales que los alumnos no tienen y deberían tener. Las destrezas básicas son: empatía, respeto, capacidad de superar adversidades, dominio de uno mismo. Es imprescindible fortalecer estos valores.

FACTOR 1. CONVIVENCIA INTERPERSONAL EN EL AULA: LÍMITES CLAROS.

Finalidad: respeto, empatía y solidaridad.

¿Cómo se consigue el respeto en el aula? Se consigue estableciendo límites, prohibiendo que descollen "tiranos" y "abusadores". Los límites son normas claras y explícitas de comportamiento. Para que sean eficaces hay que separar lo importante de lo trivial. Para esto es necesario que cada centro encueste a sus profesores para establecer qué es lo vital y qué es trivial. En temas vitales todos los profesores tienen que estar de acuerdo.

Cuadro de Priorización de Necesidades

Orden de prioridad Problemas vitales Problemas medios Problemas triviales

Soluciones vitales Soluciones medias Soluciones triviales

*Se sugiere la realización de esta encuesta entre los profesores

Una vez detectados los problemas y su prioridad hay que buscar literatura al caso en internet y libros para buscar la forma de solucionar los problemas. Siempre hay que tener en cuenta que es necesario buscar un éxito colectivo, que no sea complicado y a corto plazo. Para esto hay que afianzarse en una actitud de resolución de problemas, evitando quejas, reacciones negativas ante los problemas y dejación de responsabilidades buscando responsables ajenos. Las soluciones deben ser sencillas.

Conviene recordar que los incumplimientos de los alumnos son siempre tácticos: el alumno siempre elige cómo y a quién atacar o interrumpir. La acción del profesor ante esto debe ser calmada y firme sin romper los puentes de relación con el alumno, es decir, ha de ser empática, pero firme, humana, pero sin "colegueos". Los gritos, las malas palabras tienen un contenido emocional muy negativo. Corregir con sonrisa y con firmeza. Cuando no se pueda o no se sepa es aconsejable pedir ayuda. Las advertencias han de ser pocas, calladas y discretas sin dar protagonismo a los alumnos que incumplen las normas. En los asuntos vitales, la tolerancia ha de ser inexistente.

REUNIONES SEMANALES DE EQUIPOS EDUCATIVOS

Son imprescindibles para analizar cada caso de alumnos que plantean problemas y evaluar cómo, dónde y con quiénes los causan y buscar soluciones conjuntas a los problemas. El lema ha de ser todos a una. Los alumnos tienen una visión panorámica de la clase pues se conocen como grupo con todos y cada uno de los profesores. Nosotros no. En eso nos llevan ventaja y por lo tanto los profesores debemos trabajar también como grupo. Si trabajamos como grupo podemos detectar las conductas llamativas, analizarlas y resolverlas con un enfoque siempre hacia el futuro: el hábito de los buenos comportamientos que permitan que se den contenidos académicos en el aula.

CONTENIDOS DE LAS CLASES

Hay que darles clases con conocimientos que estén a su alcance: las clases imposibles no favorecen a los alumnos. Si hay que imponer sanciones, éstas deben ser educativas y tienen que generar un compromiso por parte del alumno. El compromiso es básico porque de ahí nacerá la responsabilidad y el hábito posterior de buen comportamiento.

PRIMERO DE LA ESO

Es fundamental que se conozca para cada asignatura, mediante informe del profesor de la Escuela, los conocimientos concretos que ha adquirido. Esta coordinación debe llevarse a otros niveles. El profesor de inglés de 2º debe saber lo que se ha dado en 1º. Esto debe hacerse en junio para comenzar el curso como conviene.

FACTOR 2: NIVEL DE MOTIVACIÓN

Hay que crear expectativas posibles con optimismo. Esto se consigue manejando criterios amplios, generosos y claros de evaluación. Los puentes tienen que estar abiertos, no cerrados. Ver cuáles son los criterios de evaluación de los profesores que tienen mayor éxito en los resultados. Los alumnos deben ver con rapidez que su esfuerzo culmina en algún éxito. No hay nada más alentador. Además eso les hace crecer emocionalmente porque hacer algo bien provoca emociones positivas que te llevan a perseverar. Las evaluaciones de los alumnos no deben ser escenarios de quejas sino de soluciones. La pregunta del grupo de evaluación ha de ser siempre ¿qué se puede hacer? Teniendo en cuenta que tenemos que crear adicción al éxito. Hay que distribuir los exámenes, tener diversos y variados criterios que se puntúan con justeza. Ante los primeros fracasos y durante las dos primeras semanas hay que llamar a los padres, si es posible su colaboración, y buscar compromisos.

El primer paso ante malos resultados ha de ser una entrevista personal del profesor con el alumno que tenga intención de cambiar la actitud del alumno. La entrevista ha de ser muy breve y en un minuto decisivo el alumno declarará si está dispuesto a colaborar. Por lo tanto la entrevista debe tener como resultado una declaración de intenciones, que después se hará hábito. Del hábito viene la fortaleza. Las entrevistas, no obstante, las debe hacer un interlocutor adecuado. Para ello se pueden pedir voluntarios entre los profesores más aptos para la tarea. Hay que reconocer que hay profesores que tienen más repercusión en los alumnos que otros. Hay profesores que en treinta segundos consiguen un compromiso, un sí quiero. Es importantísimo el seguimiento de la entrevista. Un "ven a verme todos los días a ver cómo vas".

Otro punto importante es ofrecer una clase interesante. Para eso se necesita descubrir qué es lo que les interesa. Por ejemplo, se pueden explicar matemáticas a través de los resultados y actuaciones de la liga de fútbol. Para saber qué les interesa hay que escuchar a los estudiantes, tener interés genuino en ellos. Si les doy posibilidad de expresar, si sé sus gustos, también con este conocimiento adquiero poder sobre ellos. Seleccionar contenidos interesantes y presentarlos bien.

Los contenidos de la enseñanza obligatoria se deben podar. Los libros presentan temarios máximos. sobre ellos hay que preparar la adquisición de competencias y con la adquisición de competencias se garantiza la adquisición de conocimientos. En una clase no se puede hacer siempre lo mismo. Hay que variar, alternar tareas. Dejarse llevar por unos minutos cuando baje el nivel de atención. La atención es el eje de la gestión del aula. Quien maneja la atención, lo maneja todo. Para mejorar la atención se puede cambiar la distribución de los alumnos. El profesor se debe mover por la clase, cambiar los ángulos de enfoque, en una palabra: "no emitir siempre desde la misma cámara". A los alumnos que molestan, no hay que permitir que su atención negativa sea la que maneje el aula. Por lo tanto hay que evitar interrumpir la atención de los demás por medio de bruscas reprimendas al que pide negativamente nuestra atención: hay que evitar el protagonismo negativo.

Informa

Isabel Gallego

Departamento de Convivencia

IES Antonio Gala

Bibliografía sobre el tema en Internet. Libros del autor en internet bajo búsqueda "Juan Vaello".

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